sábado, 28 de septiembre de 2013

El monstruo



Abrí los ojos. Como todos los días lo primero que vi fue el techo de mi habitación. Yo también era lo primero que veían las manchas de humedad al despertar. No era la mejor visión posible, ni para mí ni para ellas.
Era un día especial, podía tomármelo todo con calma, no había prisa, tenía algo de tiempo más que de costumbre. No estaba nervioso, quizás un poco, pero menos de lo que podría esperarse justo antes de algo tan importante.
Desayuné ligeramente, luego me limpie los dientes a conciencia, durante dos minutos, aplicando algo más de fuerza de la necesaria. Me sangraron un poco las encías.
Me duché, teniendo cuidado de enjabonar todos los centímetros de mi cuerpo, todo excepto la cara.
Después de secarme me vestí, peine mi pelo aún húmedo y cogí todo lo necesario. También cogí cosas que no me harían falta, pero que llevaba por simple costumbre, la cartera, las llaves…
Mi ansiedad fue en aumento durante el viaje en metro, pero cuando salí a la calle todo desapareció. Iba a hacerlo.
Me había bajado en la zona universitaria, era la hora que era y una marea de gente fluía en la misma dirección, hacía la zona de las facultades más alejadas. Era mucha gente, de todas las clases, casi todos estudiantes, supuse. Era divertido ver que aun siendo lo mismo eran muy diferentes en apariencia.
Empecé a caminar en dirección contraria a la de los demás. Nadie iba en mi misma dirección, nadie que yo viera al menos.
Caminé un rato y decidí que era el momento.
Saqué la pistola que llevaba oculta, un arma que no había sido disparada antes.
Disparé todas las balas menos una. La gente gritó y corrió, cuatro personas ya no gritarían más, otras cinco sangraban, un par intentaba huir llevándose las manos a las heridas y los demás se retorcían en el suelo.
Había pensado que la última bala sería la más complicada, pero no lo fue. Fue muy fácil.
¿Por qué lo hice?
¿Qué me llevo a matar a esa gente y luego suicidarme?
No lo sé. Supongo que soy un horrible monstruo, que no encaja en la sociedad, que no camina en la misma dirección que lo demás.
Una pérfida bestia, una terrible criatura, un monstruo.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ayer



Ayer creí verte
Pensé que habían vuelto
Aquellos buenos tiempos
Que volvías de la muerte
Pero solo era un sueño
De mi puta mente.

Ayer creí verte
Hablábamos de cosas
Y nunca llegaba la hora
Del adiós por siempre
Yo tocaba tu boca
Y te besaba lentamente.

Ayer creí verte
Aunque sé que estás muerta
Que se ha cerrado esa puerta
Ayer creí verte
Tu mano traté de cogerla
Ayer creí verte.

La lluvia y la humedad

Él prometió que todo
iba a mejorar
ella asintió
sin parar de rezar.
Pero la lluvia cayó
y la humedad del salón
les royó, poco a poco
el corazón.
Nos dijeron es la vida
tratad de hacerlo bien
y con una sonrisa
cometimos el error
de amar deprisa.
Y lentamente acabó
lo que rápido empezó.
Descubrí la verdad
aunque ahora estás aquí
nunca vas a regresar.
No, nunca volverás.
¿Qué podemos hacer?
Si nacimos así.
Yo solo quiero
lo que huye de mí.

martes, 10 de septiembre de 2013

Cruce de caminos o dos tipos guapos.

Como me ha dado por hacer críticas ahora va una de la última película que he visto. Cruce de caminos.
Un ultratatuado Ryan Gosling comienza calcando su papel en Drive, cambiando la chaqueta del escorpión por una camisa rota y el coche por un casco, aunque pronto descubrimos que este personaje es más impusivo que aquél llamado simplemente "el conductor" y, también, menos inteligente. Eva Mendes aparece como motivadora del cambio de Gosling, siendo la madre de su hijo, al que está criando junto a otro hombre.
Luego esta Bradley Cooper, haciendo de  hombre de familia y policía incorruptible, pero ambicioso.
Si Bradley Cooper es un tipo guapo lo mismo puede decirse de Ryan Gosling, encima son buenos actores los cabrones.
La película peca de larga y de un tercer acto más previsible que los dos anteriores pero se mantiene a flote gracias al carisma de sus protagonistas. Es fácil pensar en cinco películas mejores que esta, pero no sé me ocurre ninguna que esté en la cartelera ahora mismo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

El malogrado, una historia sobre el fracaso.

La historia de el malogrado (escrito por Thomas Bernhard), comienzo cuando un hombre vuelve a su Austria natal debido al suicidio de su mejor amigo. Toda la historia es una especie de monólogo interno, en el que recuerda sus años como virtuoso del piano, pasión que compartía con el suicida, de nombre Wertheimer, y con un tercer hombre, Glenn Gould, tan genial que los otros dos tuvieron que abandonar sus intenciones de ser pianistas, con trágicas consecuencias.
Si alguna vez has sido bueno en algo, genial incluso, y de repente ha aparecido un talento tan superior que te eclipsa totalmente, comprenderás a los protagonistas de esta novela.
Una genial reflexión sobre el fracaso, la ambición y la envidia. Una novela compleja pero muy recomendable.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Wild World

La canción de mi vida. Cat Stevens, Wild world.

Siento lástima de los que al leer "¡Oh! Baby, baby" piensen en Justin Bieber y no en esta maravilla.
Como extra esta versión, que corresponde con el final de la primera temporada de Skins, un final maravilloso (el vídeo es un spoiler como una casa de la serie, aviso)