miércoles, 28 de agosto de 2013

Poesía sin rima

De vez en cuando escribo cosas como esta, poemas que no riman. También hay belleza en ellos y una libertad mayor a la hora de escribirlos. Supongo que habrá gente que no los considere poesía o buena poesía, pero me importan bastante poco.

 Blanca y pura (poesía sin rima I).



Era blanca
Y radiante
Totalmente pura
Era la mentira
Más perfecta
Que jamás
Había visto
Tenía dieciséis
Se acercó
Me alejé
Era blanca
Y pura
Yo no quería
Mancharla
Ya se encargaría
El mundo

miércoles, 21 de agosto de 2013

No quiero



No quiero ver tu sombra, no quiero ver tu sonrisa, no soportaría oír tu voz, ni mucho menos el sonido de tu risa, esa jodida y hermosa risa. No quiero puñales en mi corazón, la vida es jodida sin ti, pero es peor contigo. Ni siquiera podemos decir que fue bonito mientras duró.
Ya es hora de avanzar, porque no hay nada peor que añorar lo que nunca jamás sucedió.
Así que adiós.

jueves, 15 de agosto de 2013

Puto tiempo



Pasa una mosca volando. Su zumbido me hace recordar una historia que había oído hace tiempo. Trataba de una raza de alienígenas, con aspecto de araña, que llegaban a un planeta, con la intención de conquistarlo. Allí encuentran a dos gigantescas estatuas de piedra, tras varios días se dan cuenta de que las estatuas realmente son seres vivos, solo que el tiempo parece ir mucho más despacio para ellas. Incapaces de comunicarse con ellos, para decirles que los han conquistado, se proponen herirlos, pues el dolor es un lenguaje universal, más allá del tiempo, pero son incapaces de causar el más mínimo dolor a los gigantes. Tras años de intentos, sumidos en la desesperación y la locura, los invasores acaban suicidándose. Entonces la historia pasaba al punto de vista de los gigantes, uno le preguntaba al otro si había visto esa extraña nube de polvo. El otro respondía que no se preocupara por esas cosas, que la vida era muy corta.
¿Cuál es el mensaje de la historia? Puede que ejemplificar la diferencia entre los hombres y los insectos, o entre los hombres y los dioses. Pero yo solo veo que lo que no nos afecta nos importa una mierda.

lunes, 12 de agosto de 2013

Nacho Vegas



Nacho Vegas no es demasiado famoso, no creo haber oído nunca una canción suya en la radio, no tengo ni idea de cuantos discos venderá, solo sé que es jodidamente bueno. Hoy por hoy es con diferencia lo que más escucho.
¿Por qué me gusta tanto? Fácil. Es el cantante de la tristeza, del dolor, a veces da la impresión de ser el hombre más triste del mundo. El sufrimiento es clave a la hora de ser artista, a nadie le interesa una historia totalmente feliz. Ni siquiera al que la vive. No es casualidad que las mejores canciones sean las tristes, pasa lo mismo con las películas o los libros. Pueden tener un final feliz, pero el viaje hasta ese final siempre será triste.
Y por eso me gusta Nacho Vegas, porque sus letras son tristes. Realmente no creo que haya otra razón. Ni falta que hace.
Dejo un par de frases de sus canciones, las que me vienen ahora a la cabeza. Pero hay muchas más, búscalas.

Si dices: Dame tu corazón. Me lo arranco y te lo doy, pero yo digo: Amor, quédate. Y tú me respondes me voy.

Entre el dolor y la nada elegí el dolor.

Dijiste hay cosas que tenemos que aprender, yo a mentir y tú a decirme la verdad, yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad, tú a morir y yo a matar.

He sido moderadamente infeliz.

No veis que yo le rezo a un Dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más.

Cuando no tengas nada que hacer, y yo pase por tu cabeza, nadie podrá oírte, así que piensa en mí como si me quisieras

Decían que era grande y fuerte nuestro amor. Y lo era, como las torres gemelas, allá en Nueva York.

domingo, 4 de agosto de 2013

El camino hacia uno mismo

Nada le es más desagradable a un hombre que el camino que conduce hacia uno mismo. Especialmente cuando miramos atrás, hacia lo poco que hemos avanzado, recordamos lo idiotas que éramos y sabemos, con una certeza absoluta, que dentro de diez años, cuando miremos al punto en el que ahora nos encontramos, también nos recordaremos como unos idiotas. Eso sucede porque ese camino, el camino a uno mismo, no se deja de recorrer nunca, jamás llegas al final, a ser quien realmente eres. Eso es lo jodido, lo horrible, lo brutalmente desolador, pero también es lo hermoso.
Eso es la vida.


La primera frase es de Hesse, el resto es mío y, sinceramente, creo que es de las mejores cosas que he escrito, quizás porque me siento muy identificado con ello. Es parte de la novela que estoy escribiendo ahora mismo (la cuarta ya) y que podrán leer en el futuro, a ser posible en papel y pagando por ella, que esto de escribir gratis es una mierda.

Y nada, que les vaya bien.

jueves, 1 de agosto de 2013

Una estrella de rock



Yo quería ser una estrella de rock, no por el dinero, bueno, no SOLO por el dinero, lo que me interesaba era la vida, la mística y la libertad de las estrellas. La fama, el dinero, las mujeres, supongo que todo va ligado. Yo no quería ser una estrella por algo en concreto, quería el todo.

Pero ¿Qué tengo? Puedo ver mi futuro claramente. Un trabajo que no me llena es el primero de los pasos, luego una mujer, a la que querré, por un tiempo, nos casaremos, tendremos hijos, seremos felices y luego todo se irá a la mierda. Habrá gritos, se romperán cosas y nos divorciaremos. Imagino que para entonces ya la habré engañado con alguna más joven (solo si existe alguna mujer lo suficientemente idiota para ello), y ella también habrá buscado algo mejor.
Entonces volverá la felicidad, por un tiempo. Esta chica joven no aguantará para siempre con esa versión más vieja de mí mismo, pero igual de idiota. Supongo que al final me pegaré un tiro.

O puede que consiga el trabajo de mis sueños y conozca al amor de mi vida, seamos felices para siempre, comamos perdices y vomitemos arcoíris.

Pero nunca seré una estrella de rock.