Pasa una
mosca volando. Su zumbido me hace recordar una historia que había oído hace tiempo. Trataba de una raza de alienígenas, con aspecto de araña, que
llegaban a un planeta, con la intención de conquistarlo. Allí encuentran a dos
gigantescas estatuas de piedra, tras varios días se dan cuenta de que las
estatuas realmente son seres vivos, solo que el tiempo parece ir mucho más
despacio para ellas. Incapaces de comunicarse con ellos, para decirles que los
han conquistado, se proponen herirlos, pues el dolor es un lenguaje universal,
más allá del tiempo, pero son incapaces de causar el más mínimo dolor a los
gigantes. Tras años de intentos, sumidos en la desesperación y la locura, los
invasores acaban suicidándose. Entonces la historia pasaba al punto de vista de
los gigantes, uno le preguntaba al otro si había visto esa extraña nube de
polvo. El otro respondía que no se preocupara por esas cosas, que la vida era
muy corta.
¿Cuál
es el mensaje de la historia? Puede que ejemplificar la diferencia entre los
hombres y los insectos, o entre los hombres y los dioses. Pero yo solo veo que
lo que no nos afecta nos importa una mierda.
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