sábado, 30 de noviembre de 2013

Martha



Hola Martha ¿Reconoces mi voz? Soy yo, el viejo Tom Frost.
Sí, ha pasado mucho tiempo, veinte años quizás más.
Yo estoy bien ¿Tú cómo vas?
Me alegro de escucharlo, supe que tuviste un crío. Yo me casé también ¿Sabes?
No, no tuve hijos, ya sabes como soy. Así que eres muy feliz. No sabes cómo me alegro.
¿Recuerdas nuestros buenos días? Aquellos de poesía y prosa. Solo nos teníamos el uno al otro, una cama y cerveza. Nada podía hacernos daño, o eso parecía.
Sí, yo también sonrío al recordarlo. Éramos jóvenes e idiotas. Hay que ver cómo hemos cambiado. Supongo que hemos madurado.
Deberíamos quedar un día, tomar un café. Ahora no vivo lejos de allí ¿Sabes? Tengo algunas cosas que contarte.
¿Cómo qué? Bueno Martha, la verdad, llevo mucho tiempo queriendo llamarte porque ¿Sabes? Aún sigo enamorado de ti. Sé que han pasado veinte años quizás más, y que lo nuestro no estaba destinado a durar. Pero pienso en ti y no sé explicarlo. Quiero verte y nada más.
Y esto es, Martha, lo que te diría si me atreviese a llamar.



Esta canción es lo que me ha inspirado.


2 comentarios: